Un Dios cercano

“Revelada en Cristo, la verdad acerca de Dios como « Padre de la misericordia », (2 Cor 1, 3) nos permite «verlo» especialmente cercano al hombre, sobre todo cuando sufre, cuando está amenazado en el núcleo mismo de su existencia y de su dignidad. Debido a esto, en la situación actual de la Iglesia y del mundo, muchos hombres y muchos ambientes guiados por un vivo sentido de fe se dirigen, yo diría casi espontáneamente, a la misericordia de Dios” (Dives in Misericrodia, nº 2).

Piensa en los problemas a los que te enfrentas en tu vida, el sufrimiento que afecta a tus seres queridos, a tus amigos y a muchas personas que no conoces en todo el mundo.

¿Ves en estas situaciones al Padre de la Misericordia, que siempre está cerca?

¿Cuál es tu primera reacción cuando experimentas dificultades, cuando alguien comparte contigo su sufrimiento? ¿Te diriges espontáneamente a la misericordia de Dios?

¿Confías en Su amor, incluso cuando no comprendes lo que te está pasando?

“Oh Señor, aunque no Te puedo comprender ni entiendo Tu actuación, confío, sin embargo, en Tu misericordia” (D. 73).  

“Padre eterno, mira con misericordia a toda la humanidad, y especialmente a los pobres pecadores que están encerrados en el Corazón de Jesús lleno de compasión, y por su dolorosa Pasión muéstranos Tu misericordia para que alabemos su omnipotencia por los siglos de los siglos. Amen” (D. 1211).