¿Qué significa estar en Su Compañía? ¡Es un honor!

¡Alabado sea Dios! Él es uno, único, pero no es un egoísta. En Tres Personas, pero de la misma naturaleza: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo que se entienden perfectamente, aunque cada una de Ellas tiene una tarea diferente. Cada una de las Tres Personas tiene el mismo objetivo y la misma motivación. La Santísima Trinidad se dirije a nosotros desde el amor entre Ellas: así colaboran, toman decisiones y comparten  alegría y tristeza. El misterio de esta unidad fue presentado perfectamente por la Santa Sor Faustina cuando escribió en su diario: las Tres Personas Divinas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Sin embargo su esencia es Una como también la igualdad y la Majestad. Mi alma se relaciona con las Tres Personas, pero no logro explicarlo con palabras, pero el alma lo comprende bien. Cualquiera que esté unido con una de estas Tres Personas, por este mismo hecho está unido con toda la Santísima Trinidad, porque su unidad es indivisible (D. 472).

Su unidad y amor mutuo son muy atractivos. Pero aún más asombroso y gratificante  es el hecho de que este Dios Triuno, desde Su insondable misericordia me invita a mí, a ti y a cada uno de nosotros, a comprometernos en estas relaciones y a vivir con este amor que existe entre las Tres Personas Divinas. ¡Esto es increíble! Dios anhela que yo – una pequeña molécula del universo – entre en sus secretos, en el mundo de Sus deseos, planes, relaciones o, simplemente, en Su vida.