Oración a Santa Faustina

Y tú, Faustina, don de Dios a nuestro tiempo,
don de la tierra de Polonia a toda la Iglesia,
concédenos percibir la profundidad de la misericordia divina,
ayúdanos a experimentarla en nuestra vida y a testimoniarla a nuestros hermanos.
Que tu mensaje de luz y esperanza se difunda por todo el mundo,
mueva a los pecadores a la conversión, elimine las rivalidades y los odios,
y abra a los hombres y las naciones a la práctica de la fraternidad.
Hoy, nosotros, fijando, juntamente contigo,
nuestra mirada en el rostro de Cristo resucitado,
hacemos nuestra tu oración de abandono confiado
y decimos con firme esperanza:  “Cristo, Jesús, en ti confío”

Santo Padre Juan Pablo II