Novena de Pentecostés

Señor, Tu sabes que desde la juventud siempre buscaba Tu voluntad y al conocerla, procuraba cumplirla. Mi corazón estaba acostumbrado a la inspiración del Espíritu Santo a quien permanezco fiel. En medio del mayor bullicio, siempre he oído la voz de Dios, siempre sé lo que pasa dentro de mi alma… (Diario, 1504)

Esta hermosa confesión de Sor Faustina nos invita a reflexionar sobre la próxima solemnidad de Pentecostés. ¿Quién es el Espíritu Santo en mi vida? ¿Reconozco sus inspiraciones y puedo repetir, como santa Sor Faustina, que mi corazón está acostumbrado a recibir sus inspiraciones? ¿Acaso le pido que me ayude a reconocer la voluntad del Padre?

Te invitamos a preparar esta nueva venida del Espíritu Santo, el día de Pentecostés,  con una lectura en profundidad del Diario. Procuremos encontrar en sus páginas el vínculo profundo y  la relación única que Sor Faustina tenía con la Tercera Persona de la Santísima Trinidad.