Mayo, mes de María

Oh dulce Madre de Dios,
Sobre Ti modelo mi vida,
Tú eres para mí una aurora radiante,
Admirada me sumerjo toda en Ti.
Oh Madre, Virgen Inmaculada,
En Ti se refleja para mí el rayo de Dios.
Tú me ense?as cómo amar a Dios entre tormentas,
Tú eres mi escudo y mi defensa contra el enemigo. 
(Diario 1232).

San Sor Faustina se dirige a la Virgen con estas palabras hermosas y simples. En su Diario podemos encontrar muchos pasajes que revelan su amor por María. Ella habló con ella muy a menudo; tenía los ojos fijos en Su espíritu y se esforzaba en seguirla como modelo de virtudes. Trató de ser como Ella, la Madre de la Misericordia. Aprendía de Ella cómo vivir en una unión profunda y personal con Dios en la vida diaria, cómo amarle y hacer la voluntad de Dios en todas las cosas (cf. Diario 40).

Este mes de mayo también puede ser una invitación para que nos encontremos con Nuestra Se?ora con mayor frecuencia. Siguiendo el ejemplo de santa Sor Faustina, miremos a los misterios de la vida de María y de Su espíritu, y aprender de ella cómo confiarnos en Dios y seguirle fielmente en nuestra vida cotidiana.

Te invitamos a ver la presentación de María, Madre de la Misericordia.