Les deseamos una Feliz Navidad 2018

No sé, oh Señor, a qué hora vendrás,
Por eso vigilo continuamente y presto atención,
Yo, Tu esposa por Ti escogida,
Porque sé que Te gusta venir inadvertidamente,
Pero el corazón puro desde lejos Te sentirá, Señor.
/Del Diario de Sta. Faustina, nº 1589/

¡Queridos Apóstoles de la Divina Misericordia!

El tiempo de Adviento nos recuerda cada año la actitud de vigilancia, tan característica para nosotros los cristianos. Estamos vigilantes porque esperamos la venida de nuestro Señor y Salvador. Pero no sabemos cuándo será. Sin embargo, sabemos que Él viene constantemente y que le gusta pasar desapercibido, escondido, sin imponerse. Vigilamos porque no queremos dejarle pasar de largo. Estar vigilantes significa que estamos preparados para abrir la puerta cuando llame pidiendo que le acojamos… tal y como entonces llamó a los corazones de los habitantes de Belén.

Rezamos para que todos tengamos corazones sensibles y vigilantes, capaces de reconocer al Dios venidero. Reconocerlo como María en el día de la Anunciación, como los pastores en el día de Navidad, como Santa Faustina cuando Jesús hambriento y pobre llamó a la puerta del convento. Reconocerlo en la persona triste, que sufre, que necesita nuestra palabra misericordiosa, un gesto, una mirada, ayuda. Creemos que entonces escucharemos las palabras reconfortantes de Jesús: Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino… porque todo lo que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis.

Para el tiempo de la alegre celebración del Nacimiento del Hijo de Dios y para todos los días del nuevo año, les deseamos bellos encuentros llenos de amor con Aquel  que viene. 

Unidos en la oración
hna. Miriam Janiec ZMBM
junto con las Hermanas
de la Asociación “Faustinum”

Navidad 2018