Jornada de la Vida Consagrada 2019

Hoy, en la fiesta de la vida consagrada, rezamos especialmente por todas las personas, que mediante los votos religiosos, han entregado su vida a Dios. Ellas tienen la tarea especial de hacer presente a Dios, Sus atributos, según el carisma de la Congregación o del Instituto. Jesús dijo a Santa Faustina: Cada alma y especialmente el alma consagrada debe reflejar en sí Mi misericordia. Mi Corazón está colmado de piedad y de misericordia para todos. El corazón de Mi esposa tiene que ser semejante a Mi Corazón, de su corazón tiene que brotar el manantial de Mi misericordia para las almas, si no la desconoceré (D.1148). La encomendó que rezase por aquellos que le son tan queridos, y están expuestos a una mayor lucha espiritual contra el enemigo de nuestra salvación: Confío a tu cuidado dos perlas preciosas para Mi Corazón, que son las almas de los sacerdotes y las almas de los religiosos; por ellas rogarás de manera especial, la fuerza de ellas vendrá de tu anonadamiento.  Las plegarias, los ayunos, las mortificaciones, las fatigas y todos los sufrimientos, los unirás a la oración, al ayuno, a la mortificación, a la fatiga, al sufrimiento Mío y entonces tendrán valor ante Mi Padre (D. 531).

Recordemos hoy esta peticion de Jesús y junto con María encomendemos todas las personas consagradas a la Misericordia de Dios.