Hace 75 años…

Se cumplió el deseo del Señor Jesús, que la Santa Faustina escribió en su Diario: Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma: Jesús, en Ti confío.  Deseo que esta imagen sea venerada primero en su capilla y [luego] en el mundo entero (Diario, 47). Y así sucedió. El 16 de abril de 1944, en el Segundo Domingo de Pascua, el confesor de la Apóstol de la Divina Misericordia, un sacerdote jesuita, Padre Józef Andrasz, celebró un acto de bendición de la Imagen de Jesús Misericordioso, que hasta hoy se encuentra en el Santuario de la Divina Misericordia en Cracovia, en el barrio de Łagiewniki. En muy poco tiempo, la Imagen de la Divina Misericordia se hizo conocida por las gracias concedidas. Sus copias y reproducciones se difundían por todo el mundo. Los fieles se reunían en la capilla del monasterio para suplicar la misericordia de Dios. Y Jesús cumplió y continúa cumpliendo aquellas promesas que asoció con la veneración de la Imagen: el don de la salvación eterna, un gran progreso en el camino a la santidad, la gracia de la muerte feliz y muchas otras, según Sus propias palabras: Por medio de esta imagen colmaré a las almas con muchas gracias, por eso, que cada alma tenga acceso a ella (Diario, 570). Por lo tanto, acerquémonos de nuevo con una fe viva a esta Fuente de la Misericordia y, con una vasija de la confianza, recojamos las gracias que Dios ha preparado para aquellos que veneran esta Imagen.